Cinco cosas que aprendí en Azerbaiyán

Viaj√© a Bak√ļ, Azerbaiy√°n, durante dos semanas a mediados de junio para ser voluntario acompa√Īante de dopaje en los Juegos Europeos. Como acompa√Īante de dopaje, mi trabajo consist√≠a en informar a un atleta al azar que hab√≠an sido seleccionados para el control de dopaje, y luego segu√≠ al atleta hasta que fueron a la oficina de control de dopaje. B√°sicamente, solo ten√≠a que asegurarme de que no estuvieran haciendo trampa. Durante mis dos semanas en Azerbaiy√°n, aprend√≠ mucho sobre m√≠ y la cultura, pero estas cinco son las lecciones m√°s importantes y entretenidas que aprend√≠.

1. Los azerbaiyanos son algunas de las personas m√°s amables que existen.
Durante el d√≠a, tuve tiempo libre para explorar la ciudad. Y no, la ciudad no est√° tan bronceada como hab√≠a imaginado. Recorr√≠ las calles tratando de descubrir d√≥nde estaba ubicado el legendario museo Heydar Aliyev, intentando descifrar el idioma local que parec√≠a un mont√≥n de consonantes juntas. Cuando no pude resolverlo, le pregunt√© a un local en la calle si pod√≠a se√Īalarme en la direcci√≥n correcta. Heydar Aliyev es considerado el h√©roe de Azerbaiy√°n, as√≠ que pens√© que si dec√≠a su nombre, alguien podr√≠a mostrarme a d√≥nde ir. Le pregunt√© a una se√Īora mayor en la calle c√≥mo llegar all√≠ y no solo me se√Īal√≥ en la direcci√≥n correcta, sino que se dio la vuelta y me acompa√Ī√≥ hasta el museo, que estaba al menos a cuatro cuadras en la direcci√≥n opuesta a la que iba. , y sin mencionar que est√°bamos caminando a 100 grados de calor. No veo eso con demasiada frecuencia en los Estados Unidos.
Al principio, la gente en Azerbaiyán me intimidó. Solo sabía decir hola, y parecía un extranjero tan grande que la gente estaba casi cegada por mi blancura, no podían dejar de mirar. Sin embargo, una vez que me acostumbré a las miradas, me di cuenta de que estas personas no ven demasiados extranjeros en su país, y que simplemente tenían curiosidad. Decidí saludar (hola en azerí) a todos los que pasé por la calle, y respondían con una gran sonrisa y solían decir una y otra vez, realmente impresionados de que supiera una palabra en el idioma nativo.

Sé que hay personas amables y de buen corazón en todo el mundo, pero no me encontré con una persona de Azerbaiyán que no se esforzara por saludarme, ofrecerme su asiento en el metro o incluso me invito a verlos desollar y matar una oveja viva (lo que rechacé cortés pero firmemente), y una de las piezas más memorables que me llevé de Azerbaiyán es que la amabilidad hacia cualquiera realmente ayuda mucho.

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Museo y centro cultural Heydar Aliyev.

2. La regi√≥n monta√Īosa all√≠ es impresionante, y completamente intacta.
De acuerdo, las Monta√Īas Rocosas siempre y para siempre ocupar√°n el primer lugar en la cordillera m√°s impresionante, sin embargo, me sorprendi√≥ completamente la inesperada belleza natural de la regi√≥n en Azerbaiy√°n. Algunos de los otros voluntarios y yo hicimos el viaje a la regi√≥n de Azerbaiy√°n, que est√° a cuatro horas de Bak√ļ, y viajamos a Xinaliq, un pueblo remoto muy cerca de la frontera rusa. El viaje fue hermoso. Pasamos por densos bosques de pinos donde los lugare√Īos vend√≠an t√©, atravesamos un ca√Ī√≥n con paredes empinadas y acantilados escarpados, y pasamos pastores de ovejas guiando a su reba√Īo en las laderas rocosas. El camino era lo suficientemente ancho como para un autom√≥vil, sin embargo, era un camino de doble sentido, y cuando nos encontramos con otro autom√≥vil tuvimos que pisar el freno e intentar encontrar un lugar para dejarlos pasar. Sin mencionar que no hab√≠a una barandilla en todo el camino. Finalmente llegamos a la aldea y, de repente, la aldea que pensamos que parec√≠a desierta surgi√≥ cuando los ni√Īos salieron corriendo de sus casas para seguir nuestro autom√≥vil hasta que nos detuvimos.

Por supuesto, sab√≠an que √©ramos turistas desde una milla de distancia, as√≠ que nos llevaron al peque√Īo museo que ten√≠a la ciudad y nos cobraron cada uno despu√©s de que atravesamos el museo que estaba lleno de artefactos aleatorios. Entonces, los ni√Īos nos mostraron el resto del pueblo. Hab√≠a un olor peculiar en el pueblo, y uno de los otros voluntarios dijo que las paredes apiladas a nuestro alrededor no eran barro, sino pilas de esti√©rcol compactadas en ladrillos que probablemente se usaron como fuente de fuego durante el invierno. Las casas tambi√©n fueron muy interesantes. Xinaliq se encuentra a una altura muy alta y recibe alrededor de tres metros de nieve en invierno, pero todas las casas ten√≠an techos planos. Nos sorprendi√≥ que todas las casas tuvieran techos intactos y que ninguna de ellas se derrumbara durante el invierno, por lo que claramente los lugare√Īos saben lo que est√°n haciendo. Llegamos de regreso a nuestro autom√≥vil, y todos los ni√Īos se retiraron a sus casas, y de repente la aldea qued√≥ desierta nuevamente. Tomamos eso como nuestra cola para irnos. Si bien quer√≠amos quedarnos y tal vez explorar algunas de las monta√Īas, los lugare√Īos en Bak√ļ nos advirtieron que sin un permiso, el senderismo era ilegal y las consecuencias eran graves. Especialmente si uno cruzara la frontera rusa sin saberlo. Claramente, no val√≠a la pena, as√≠ que volvimos a subir al autom√≥vil y regresamos a la ciudad sinti√©ndonos satisfechos de haber podido experimentar un lugar tan incre√≠ble y remoto.

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3. Si no te gustan los deportes de lucha, no eres un verdadero azerbaiyano.
Los Juegos Europeos ten√≠an todo tipo de deportes, como nataci√≥n y buceo, atletismo, baloncesto 3 contra 3 y f√ļtbol playa (s√≠, la gente realmente compite en estos) y todos los diferentes tipos de deportes de lucha. Los Juegos ten√≠an judo, taekwondo, lucha libre y Sambo, del que nunca hab√≠a o√≠do hablar antes. Como voluntario, pude ver otros eventos, y eleg√≠ asistir a los eventos de lucha porque escuch√© que fue toda una experiencia. El lugar donde estaba trabajando era nadar y bucear, y pens√© que hab√≠a una multitud de tama√Īo decente all√≠, pero cuando asist√≠ a Sambo, la multitud era enorme, ruidosa y una escena completamente diferente. No s√© nada sobre Sambo, pero busqu√© en Google el deporte y dec√≠a que Sambo es b√°sicamente “autodefensa sin armas” y es el deporte favorito de Vladimir Putin. La autodefensa sin armas es exactamente lo que parec√≠a. Los golpes volaban hacia la izquierda y hacia la derecha, los oponentes se tropezaban entre s√≠ y las personas eran arrojadas al suelo. Mientras miraba a mi alrededor horrorizado, los espectadores locales se estaban volviendo locos, especialmente cuando un azerbaiyano estaba en el tapete. Ver este deporte me hizo preguntarme c√≥mo uno se vuelve bueno en las peleas de Sambo y qu√© edad tiene para comenzar a entrenar. Una vez m√°s, me sorprendi√≥, sorprendi√≥ y fascin√≥ Azerbaiy√°n y su cultura distintiva.

Sambo luchando en el estadio Heydar Aliyev en Bak√ļ, Azerbaiy√°n.
Sambo luchando en el estadio Heydar Aliyev en Bak√ļ, Azerbaiy√°n.

4. El “no duro” azerbaiyano debe incorporarse a nuestra vida cotidiana.
En Azerbaiy√°n, hay dos formas de decir que no. Primero, simplemente no, donde sacudes la cabeza y repites “no no no” una y otra vez hasta que el mensaje llegue. La otra forma es el “no duro” y nadie se mete con eso. El “no duro” es cuando cruzas los antebrazos frente a tu cuerpo para crear una “X” y significa negocios. Por ejemplo, si la comida de la cafeter√≠a que se estaba sirviendo era una combinaci√≥n de carne misteriosa y pl√°stico con huevos duros, simplemente le dar√≠a al servidor el “no duro”, y no se hicieron preguntas y no tuve que forzar algo de comida cuestionable El “no duro” rara vez se usa, por lo tanto, cuando alguien lo usa, se toma muy en serio, y as√≠ es como es tan efectivo en la vida cotidiana. Si comenz√°ramos a incorporar el “no duro” aqu√≠, habr√≠a menos confusi√≥n acerca de lo que las personas pueden y no pueden hacer, y dar el “no duro” es mucho m√°s divertido.

5. ¬ŅQui√©n usa pantalones cortos? Nadie usa pantalones cortos.
Excepto yo. Sab√≠a que la gente de Azerbaiy√°n (especialmente las mujeres) se vest√≠a muy modestamente antes de mi visita, as√≠ que solo traje dos pares de pantalones cortos y un mont√≥n de pantalones. A pesar de que la temperatura promedio diaria era de 95 grados o m√°s, le di un pantal√≥n y una manga larga al viejo intento universitario. Nada podr√≠a haberme preparado para lo caliente que estaba o cu√°nto sudaba con toda esa ropa. Tal vez si me hubiera condicionado antes de irme de pie junto a un horno caliente durante ocho horas al d√≠a completamente vestido de pies a cabeza, podr√≠a haber estado preparado. Por suerte para m√≠, ten√≠a unos pantalones cortos, as√≠ que al d√≠a siguiente me los puse y fui al metro solo para que todos los lugare√Īos los miraran y miraran, especialmente las mujeres. Al principio esto realmente me molest√≥, tal vez no tanto como molest√≥ a los lugare√Īos, pero sent√≠ que estaba en el sue√Īo en el que vas a clase solo con tu ropa interior y todos miran, desafortunadamente, esto no fue un sue√Īo. Durante las siguientes dos semanas, me acostumbr√© a estas miradas y los lugare√Īos se acostumbraron a los pantalones cortos (m√°s o menos), y pude mantenerme lo m√°s fresco posible en un clima de 100 grados, sin embargo, la lecci√≥n fue clara: ya sea usar mucho tiempo pantalones y suda mucho, o usa pantalones cortos y mira fijamente. Fui con el √ļltimo.