¬ŅEs el mayor registro en la exploraci√≥n un enga√Īo?

El 8 de enero de 2015, el centro deportivo suizo Aranea recibi√≥ un mensaje de texto. Dec√≠a: “M√°s de la mitad del camino hacia el Polo Sur tengo detr√°s de m√≠. Estoy seguro de que batir√© el r√©cord;) ‚ÄĚ. El mensaje vino del aventurero alem√°n Martin Szwed, quien se detuvo en alg√ļn lugar de la superficie plana y helada de la Ant√°rtida para actualizar a su novia y sus patrocinadores, incluida Aranea, sobre su estado.

Szwed estaba esquiando a trav√©s del fondo de la tierra, comenzando desde Hercules Inlet, un enorme cubo de hielo frente a la Pen√≠nsula Ant√°rtica, donde termina la masa continental y comienza el oc√©ano. Estaba en un empuj√≥n de estilo berserker de 24 horas para terminar el tramo final de una expedici√≥n en solitario r√©cord al Polo Sur. El sol hab√≠a salido, pero las temperaturas oscilaban entre -20 y -30 grados Fahrenheit, y un viento penetrante dej√≥ a Szwed con una peque√Īa congelaci√≥n en la cara, las yemas de los dedos y parte de la pierna izquierda. Cuando el spindrift se asent√≥, el r√©cord mundial anterior de 24 d√≠as, 1 hora y 13 minutos, establecido en 2011 por el noruego Christian Eide, se hizo pedazos. Szwed emiti√≥ un comunicado diciendo que hab√≠a roto la marca en casi diez d√≠as, cubriendo toda la ruta de 730 millas en un tiempo total transcurrido de solo 14 d√≠as, 18 horas y 43 minutos. Fue un logro sin precedentes.

Es posible que haya visto fotos de Szwed en cascada a trav√©s de sus redes sociales durante su viaje. Los medios de comunicaci√≥n de todo el mundo circularon im√°genes de su aventura. En uno, Szwed parece haber llegado al Polo Sur. Es una autofoto aparente del hombre con gafas de alpinismo, barbudo y sonriendo con los dientes delanteros astillados, frente a un letrero amarillo brillante que dice: “Bienvenido al Polo Sur”. Titulares tras titulares en Alemania y en el extranjero elogiaron el nuevo r√©cord mundial.

La noticia del logro de Szwed se extendi√≥ r√°pidamente al pu√Īado de gu√≠as y proveedores de log√≠stica que apoyan la mayor√≠a de las aventuras privadas en tierra en la Ant√°rtida. No pod√≠an creerlo. De hecho, no lo creyeron. Szwed es un virtual desconocido en la comunidad unida de exploradores polares, y su tiempo reportado rompi√≥ el r√©cord anterior casi a la mitad. “Cualquiera que haya esquiado al Polo Sur puede ver f√°cilmente que el reclamo de Martin es rid√≠culo”, dice Hannah McKeand, una ex exploradora del Polo Sur en solitario que complet√≥ seis expediciones de esqu√≠ all√≠ entre 2004 y 2012. “Es simplemente inconcebible”.

“Cualquiera que haya esquiado al Polo Sur puede ver f√°cilmente que la afirmaci√≥n de Martin es rid√≠cula. Es simplemente inconcebible “.

Una vez que la comunidad polar se dio cuenta, varias personas comenzaron a hacer agujeros en las afirmaciones de Szwed. Por ejemplo, el 30 de diciembre, Szwed dijo que estaba en la cima del Monte Vinson, un reclamo que entra directamente en conflicto con el registro de vuelo de la compa√Ī√≠a de vuelos ch√°rter Antarctic Logistics and Expeditions (ALE), que ese d√≠a muestra que Szwed estaba en un avi√≥n volando desde el sur Chile a la Ant√°rtida para comenzar su viaje. ALE se√Īala que Szwed sali√≥ de la Ant√°rtida en avi√≥n hacia Chile el 9 de enero, un d√≠a despu√©s de que Szwed afirmara que hab√≠a recorrido la mitad de su viaje de 730 millas al polo. Eso significa que habr√≠a tenido que esquiar y caminar cientos de millas en 24 horas mientras arrastraba un trineo cargado, una haza√Īa que los viajeros polares sostienen que es imposible incluso en las mejores condiciones. Szwed viajaba con un rastreador GPS pero dijo que no se estaba conectando a una red satelital, por lo que no hab√≠a rastros de migas de pan digitales para que los observadores lo siguieran. Adem√°s, Szwed dijo que el mal tiempo y las comunicaciones satelitales fallidas obstaculizaron su capacidad de registrarse con sus contactos de tierra firme a intervalos razonables durante su empuje final, cuando en realidad las comunicaciones satelitales rara vez son un problema en la Ant√°rtida porque el camino de una red de sat√©lites en √≥rbita viaja casi directamente sobre el polo sur.

Finalmente, para ilustrar su llegada al Polo Sur, Szwed lanz√≥ esa selfie con el cartel amarillo. Lo que gener√≥ sospechas es el hecho de que el letrero amarillo no est√° realmente en el Polo Sur geogr√°fico, aunque est√° cerca. El verdadero marcador es un letrero separado frente a la estaci√≥n del Polo Sur de Amundsen-Scott, y all√≠ es donde generalmente todos los que llegan al poste configuran la c√°mara. Adem√°s, la imagen de Szwed se ve claramente con Photoshop. (Cuando el alem√°n magainze Der Spiegel Lo presion√≥ sobre el tema en febrero despu√©s de su regreso, Szwed dijo que la imagen era “un montaje” y no una fotograf√≠a real).

En este punto, pocos que est√°n familiarizados con las expediciones ant√°rticas creen que Szwed logr√≥ su objetivo. La compa√Ī√≠a alemana de equipos Tespack Oy, uno de sus patrocinadores clave, emiti√≥ un comunicado en febrero pasado diciendo que las preguntas sobre las afirmaciones de Szwed “deben ser respondidas y toda la informaci√≥n relacionada con la expedici√≥n validada”. Por lo tanto, Tespack Oy suspende el patrocinio de Martin Szwed, con vigencia inmediata, hasta que el Sr. Szwed proporcione pruebas para respaldar sus afirmaciones “. Ha pasado m√°s de un a√Īo y Szwed no ha proporcionado ninguna evidencia.

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Es verano en la Antártida en este momento, lo que significa la temporada de expediciones. Los exploradores han descendido al continente helado, y los intentos de batir récords se están alineando: un explorador del Reino Unido está buscando el primer cruce en solitario sin apoyo del continente de 1.100 millas; un trabajador financiero escocés quiere convertirse en el primer escocés en completar una caminata sin apoyo al Polo Sur; un grupo de ciclistas había planeado competir en la carrera inaugural de ciclismo gordo hasta la pole (pero finalmente no lo hizo). La lista continua.

La mayor√≠a de los deportes tienen pautas, reglas y organismos oficiales de gobierno. Sin embargo, la exploraci√≥n, ya sea en los polos, en las monta√Īas o en las selvas, o en los mares, es m√°s que nada. Las rutas, las cargas, el per√≠odo de tiempo y las especificaciones exactas generalmente var√≠an de una expedici√≥n a la siguiente. Una expedici√≥n puede ser parcial, asistida, apoyada, motorizada o guiada. Sin un √≥rgano rector y un sistema de calificaci√≥n f√°cilmente comprensible, el p√ļblico y los medios de comunicaci√≥n tienden a medir cada reclamo con el mismo criterio. Para las personas que no est√°n familiarizadas con las realidades de los viajes ant√°rticos, es seguro decir que la mayor√≠a de las personas en el mundo, la haza√Īa de Szwed parec√≠a tan real como la pr√≥xima noticia que flota a trav√©s del flujo de datos digitales. Y ah√≠ radica una realidad aterradora de la exploraci√≥n del siglo XXI: abundan los enga√Īos y distorsionan nuestra percepci√≥n de lo que significa empujar los l√≠mites del descubrimiento humano.

Durante cientos de a√Īos, comenzando en el siglo XV durante la Era de la Exploraci√≥n, los exploradores se centraron en expandir las fronteras nacionales y mejorar el comercio y fueron financiados principalmente por los gobiernos nacionales. Pero a comienzos del siglo XX, la mayor√≠a de las fronteras pol√≠ticas del mundo fueron mapeadas, y el √≠mpetu para la exploraci√≥n pas√≥ de ser un descubrimiento a romper r√©cords y presionar los l√≠mites de la resistencia humana. El nuevo zeitgeist fue encapsulado en la famosa respuesta de George Mallory, en 1923, a la pregunta de por qu√© hab√≠a elegido escalar el Monte Everest: “Porque est√° all√≠”. Eso abri√≥ las compuertas. Ya no hab√≠a necesidad de justificar una raz√≥n m√°s elevada que el puro deseo.

“El miedo a la muerte ya es bastante malo, pero el miedo al fracaso en una sociedad orientada al logro es peor”.

El cambio en los objetivos signific√≥ una ca√≠da significativa en el respaldo del gobierno, y las expediciones se volvieron dependientes en gran medida de patrocinios o donaciones de los patrocinadores. Es f√°cil pensar en los patrocinios privados como un desarrollo reciente, pero incluso el famoso explorador ant√°rtico Ernest Shackleton pas√≥ mucho tiempo persiguiendo d√≥lares para financiar sus haza√Īas. √Čl financi√≥ la Expedici√≥n Ant√°rtica Trans Imperial de 1914 (de Resistencia fama) con aproximadamente 50,000 libras esterlinas, o aproximadamente $ 1.57 millones en d√≥lares de hoy. Lo solicit√≥ todo de donantes privados. Incluso a ese precio, la expedici√≥n de Shackleton se vio afectada desde el principio. Por el contrario, el presupuesto para la traves√≠a de siete meses de Will Steger de la Ant√°rtida en 1989 inclin√≥ la balanza a $ 12 millones sin precedentes. (Veinticinco a√Īos despu√©s, el operador que llev√≥ a Steger a la Ant√°rtida tambi√©n volar√≠a a Martin Szwed all√≠).

La d√©cada de 1990 marc√≥ el comienzo de una raza de aventureros nunca antes vista en los anales de la exploraci√≥n: el cliente que paga. Este nuevo guardia esquiv√≥ efectivamente los ritos de paso que caracterizaron las carreras de profesionales como Mallory, Shackleton y Steger, que pasaron d√©cadas construyendo sus curr√≠culums de aventuras y ganando sabidur√≠a ganada con esfuerzo. Muchos de estos reci√©n llegados eran empresarios o empresarios exitosos que estaban interesados ‚Äč‚Äčen superar los l√≠mites personales pero carec√≠an de experiencia en los entornos brutales donde buscaban la aventura. Al mismo tiempo, los avances tecnol√≥gicos en GPS, comunicaciones satelitales y vestimenta y ropa para exteriores hicieron que las aventuras sean mucho m√°s accesibles. Las empresas de log√≠stica comenzaron a ofrecer un f√°cil acceso a lugares a los que una vez les llev√≥ a√Īos llegar.

En ninguna parte se ve esta evoluci√≥n m√°s claramente que en la comercializaci√≥n del Everest que comenz√≥ hace 20 a√Īos. Para apoyar a un creciente grupo demogr√°fico de monta√Īeros aficionados, surgieron servicios de gu√≠a en Nepal y en el extranjero, dise√Īados para atender a casi cualquier persona que pudiera pagar la factura. Para 1996, el a√Īo en que ocho escaladores murieron en una tormenta que envolvi√≥ la monta√Īa, no era raro que un cliente apareciera en el campamento base del Everest con apenas el conocimiento de c√≥mo atar sus crampones, y mucho menos escalar la monta√Īa m√°s alta en el mundo. Lo mismo es cierto para los clientes que pagan en la monta√Īa hoy.

“Siempre debes creer la palabra de un explorador”.

A medida que m√°s personas se pusieron en marcha en busca de un r√©cord, y con tantos de los m√°s atractivos ya reclamados, comenzamos a inventar nuevos “primeros” para lograr. En 1985, por ejemplo, el difunto Dick Bass, fundador de la estaci√≥n de esqu√≠ Snowbird de Utah, se convirti√≥ en la primera persona en la historia en completar las Siete Cumbres, escalando las monta√Īas m√°s altas de cada uno de los siete continentes. La haza√Īa lanz√≥ lo que Jon Krakauer denomin√≥ la “era posmoderna” de exploraci√≥n, que persiste hoy. Una b√ļsqueda r√°pida en l√≠nea revela una lista sorprendentemente larga de registros: el primer noruego en llegar a las Siete Cumbres. El primer estadounidense en escalar y esquiar en las Siete Cumbres. La primera pareja casada. La lista sigue y sigue. En lugar de centrarnos en la haza√Īa f√≠sica, ahora nos centramos en las caracter√≠sticas definitorias de qui√©n lo hizo, con las diferencias entre los registros a veces demasiado peque√Īas para realmente importar.

“Puede ser frustrante ver lo que en su mente es una expedici√≥n menos dif√≠cil llamar la atenci√≥n de los medios de comunicaci√≥n”, dice Ryan Waters, quien ha alcanzado el Everest tres veces y tiene el r√©cord ant√°rtico por completar el primer traves√≠a de esqu√≠ sin reabastecimiento o uso de cometas. “Un buen titular puede ser la diferencia en la cantidad de exposici√≥n que recibir√° una haza√Īa”.

La presi√≥n para tener √©xito ha llevado a recortar esquinas, falsificar registros y mentir abiertamente, incluso entre profesionales aclamados. Tomemos como ejemplo a Christian Stangl, un escalador austr√≠aco que minti√≥ acerca de romper el r√©cord de la cumbre en K2 en 2010. Stangl ya hab√≠a acumulado toda una vida de ascensos de velocidad cuando lleg√≥ al campamento base de K2 en agosto de ese a√Īo y estaba saliendo de su exitoso cinco- a√Īo Proyecto de velocidad de las siete cumbres Su esfuerzo en K2 parec√≠a a√ļn m√°s impresionante e implic√≥ un solo empuj√≥n a la cumbre a trav√©s del Abruzzi Spur. En solo 70 horas, Stangl hab√≠a logrado alcanzar la cima de la monta√Īa m√°s peligrosa del mundo. O lo hizo?

Stangl no ten√≠a datos de GPS para respaldar su reclamo. Su √ļnica foto de la cumbre arroj√≥ m√°s dudas porque el fondo se desvi√≥ de otras fotos de la cumbre. En medio de una creciente presi√≥n para justificar su reclamo, Stangl admiti√≥ el enga√Īo menos de un mes despu√©s durante una conferencia de prensa.

“Supongo que llegu√© a esto por una mezcla entre el miedo a la muerte y un miedo a√ļn mayor al fracaso”, dijo en ese momento. ‚ÄúEl logro y el √©xito fueron y son los factores determinantes en mi deporte … Mis patrocinadores no me presionaron para que hiciera esto. Esta presi√≥n vino de dentro de m√≠. El miedo a la muerte ya es bastante malo, pero el miedo al fracaso en una sociedad orientada al logro es peor “.

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Tom Sjogren tiene un dicho: “Siempre debes creer la palabra de un explorador”. Si bien la exploraci√≥n no es exactamente el juego de golf para caballeros, los esfuerzos como la navegaci√≥n oce√°nica, el monta√Īismo y la exploraci√≥n polar est√°n fundamentalmente enraizados en la etiqueta de honestidad y precisi√≥n. La mayor√≠a de estas expediciones se llevan a cabo en solitario y ocurren en lugares remotos sin otros testigos. En algunos casos, todo lo que tenemos es nuestra palabra. Lo que revela un gran dilema: ¬Ņc√≥mo podemos confiar en que los exploradores solitarios se propongan reclamar nuevos registros?

Sjogren, originario de Suecia, dirige el foro de noticias de expedici√≥n en l√≠nea ExplorersWeb con su esposa, Tina. Desde su lanzamiento en 2002, el sitio se ha convertido en la fuente autorizada de informaci√≥n sobre todo tipo de expediciones, en parte porque la pareja se ha encargado de verificar afirmaciones de registros cuestionables como la de Szwed. En los √ļltimos a√Īos, la pareja ha desmentido todo, desde registros falsos del Polo Norte hasta un reclamo de un par de escaladores suecos de que alcanzaron la cumbre de Shisha Pangma de 26,286 pies de altura en China en 2009. ExplorersWeb recibe entre cinco y diez acusaciones importantes al a√Īo, dice Sjogren, la mayor√≠a de las cuales se convierten en argumentos que √©l dice, ella dice que no se pueden probar de una forma u otra.

Una investigaci√≥n comienza cuando un explorador cuestiona el registro de otro, generalmente a trav√©s de correos electr√≥nicos para ExplorersWeb. Tom, Tina o un miembro del personal se comunican con la persona que reclam√≥ el registro y le pregunta si tiene alguna evidencia de la haza√Īa. Si la persona no lo proporciona, como sucedi√≥ cuando los Sjogrens se acercaron a Szwed,ExplorersWeb luego se comunicar√° con fuentes de noticias que informaron sobre la expedici√≥n, patrocinadores, operadores log√≠sticos relevantes y miembros destacados de la comunidad asociada. En su b√ļsqueda de cualquier pista que Szwed pueda haber dejado, ExplorersWeb habl√≥ con la estaci√≥n del Polo Sur y otras personas en la Ant√°rtida durante el supuesto viaje de Szwed. Todos tuvieron la misma respuesta: No lo vimos.

Después de una investigación prolongada, Tom y Tina llegaron a la conclusión de que las afirmaciones de Szwed no coincidían. Su línea de tiempo era muy dudosa; sin datos de GPS, simplemente no se sabía a dónde iba y, en consecuencia, a dónde no iba. Además, estaba la foto manipulada. Cuando se acercaron a Szwed para obtener una explicación, él no intentó aclarar ninguna de las acusaciones en su contra. En su respuesta dijo:

S√© lo que hice y s√© lo r√°pido que lo hice. Lo hice por m√≠, solo por m√≠, solo por m√≠. Nunca quise romper ning√ļn r√©cord. Lamento haber sido tan r√°pido. No estoy reclamando ninguno de los registros (cristianos) de Eide y ALE, gu√°rdelos para usted. Pero si hay personas que lo dudan, pague la expedici√≥n una vez m√°s y la repetir√©.

Insatisfecho con las respuestas de Szwed a Tom y Tina, as√≠ como a un acalorado intercambio entre Szwed y Eide, decid√≠ comunicarme con el hombre. He sido un aventurero profesional y gu√≠a durante 20 a√Īos. Esqui√© al Polo Sur dos veces, una a lo largo de la misma ruta que Szwed afirm√≥ haber tomado. La exploraci√≥n polar es mi medio de vida, y la confianza de mis patrocinadores es un privilegio ganado con esfuerzo que no doy por sentado.

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Esto es lo que dijo Szwed Fuera de en intercambios de correo electr√≥nico y a trav√©s de Skype. Desarroll√≥ c√°ncer cuando ten√≠a 24 a√Īos y comenz√≥ a aventurarse como una forma de “combatirlo”. Trabaj√≥ durante a√Īos como instructor de escalada en Alemania y ha realizado expediciones en Georgia, Kirguist√°n, China, Chile, Ir√°n, Uganda, Canad√° y otros lugares. √Čl fij√≥ su mirada en las Siete Cumbres hace algunos a√Īos y comenz√≥ a planear un viaje a la Ant√°rtida para llegar a la cima del Monte Vinson. Como Vinson es relativamente f√°cil a solo 16.050 pies, Szwed comenz√≥ a buscar otras expediciones que podr√≠a intentar mientras estaba en el continente. Se instal√≥ en un esqu√≠ no admitido hasta el poste.

La Ant√°rtida no tiene gobierno central; cualquier persona que desee viajar all√≠ necesita permiso de su respectivo gobierno de origen. En Alemania, eso significa aplicar a la Agencia Federal del Medio Ambiente. Szwed lo hizo y se le neg√≥ el paso. Pero para entonces dice que hab√≠a obtenido patrocinios, entrenado f√≠sicamente y vendido su autom√≥vil para ayudar a cubrir los costos del viaje. Estaba armado. “Dije, seguro que no me detendr√°s de mi sue√Īo”, dijo Szwed. Se fue a Punta Arenas, Chile, y reserv√≥ un viaje a trav√©s del proveedor de log√≠stica ALE al continente helado el 30 de diciembre. El orden y la veracidad de los eventos que tuvieron lugar despu√©s son confusos.

Inicialmente, Szwed dijo a sus patrocinadores que lleg√≥ a la cima de Vinson solo el 30 de diciembre. Luego afirm√≥ haber llegado al Polo Sur el 13 de enero, pero aparte del registro de vuelo de ALE que muestra que estaba en el aire el 30 de diciembre, se proporcion√≥ una fotograf√≠a al El patrocinador Aranea, de su gu√≠a Vinson, mostr√≥ a Szwed con un grupo de otros clientes en la monta√Īa el 5 de enero. Luego, ALE grab√≥ a Szwed en su cuaderno de bit√°cora en un vuelo fuera de la Ant√°rtida el 9 de enero.

Durante una reciente entrevista de Skype con Fuera deSzwed apareci√≥ con una perilla, una ceja perforada y una cola de caballo, con gafas sin montura y una chaqueta borrosa de Adidas. Dijo que no especificar√≠a su l√≠nea de tiempo por temor a represalias del gobierno alem√°n. Szwed dijo que actualmente es objeto de dos investigaciones: un fiscal lo acus√≥ de fraude, alegando que la expedici√≥n al Polo Sur nunca tuvo lugar, y la Agencia Federal del Medio Ambiente de Alemania est√° llevando a cabo un reclamo en su contra por viajar a la Ant√°rtida sin permiso. Szwed dijo que podr√≠a enfrentar tiempo en la c√°rcel y una multa de 50,000 euros si divulga alg√ļn detalle sobre el momento de su viaje.

Szwed dijo que tiene los datos del GPS que pueden limpiar su nombre, pero est√° seguro de que si lo libera, el gobierno alem√°n le arrojar√° el libro por viajar a la Ant√°rtida. No tom√≥ una foto en el poste como lo hacen todos los que lo hacen all√≠, dijo Szwed, porque dej√≥ su trineo y su c√°mara en un punto de cach√© a unas 75 millas del poste y llev√≥ solo una peque√Īa mochila para el √ļltimo tramo del viaje. “Si un chico est√° en el medio de la nada durante dos semanas y supera su l√≠mite … lo √ļltimo que piensas hacer es hacer excelentes fotos de patrocinadores”, dijo. La selfie manipulada fue un intento de transmitir el mensaje de que hab√≠a tenido √©xito, no para servir como verificaci√≥n, dijo Szwed.

Szwed sostuvo que rompi√≥ el r√©cord y dijo que los hechos de su viaje fueron distorsionados por sus patrocinadores y los medios de comunicaci√≥n. No discute que a sabiendas viaj√≥ a la Ant√°rtida sin los permisos correspondientes. “Comet√≠ algunos errores”, dijo Szwed. “Actu√© de una manera que no har√≠a ahora por segunda vez”. Reiter√≥ el desaf√≠o que le hizo a los Sjogrens: que cualquiera que no lo crea debe pagar su camino a la Ant√°rtida para que pueda hacer otro intento en el r√©cord de velocidad.

‚ÄúComet√≠ algunos errores. Actu√© de una manera que no har√≠a ahora por segunda vez “.

Se han eliminado varias publicaciones de blog en el sitio web de Aranea que documentan el viaje de Szwed, pero quedan dos. El primero, fechado el 19 de noviembre de 2014, es un emocionante anuncio de una l√≠nea sobre la pr√≥xima partida de Szwed a la Ant√°rtida. El segundo, de agosto de 2015, resume las contradicciones de las afirmaciones de Szwed. En un momento, el escritor no identificado pregunta: “¬ŅEs concebible que √©l realmente crea que estaba en el Polo Sur?”

Si Szwed hubiera reclamado otra cosa que no fuera el r√©cord de velocidad en solitario en la Ant√°rtida, la mayor√≠a de nosotros en la comunidad polar probablemente no hubi√©ramos pasado por alto. Los reclamos menores de √©xito en el Polo Sur son tan comunes que no se registran entre los gu√≠as, el personal de apoyo y los pioneros polares que a√ļn se est√°n rompiendo los pocos registros reales que quedan en la Ant√°rtida.

Como aventurero de hoy en d√≠a, estoy trabajando constantemente para obtener exposici√≥n a mis haza√Īas y promoverme a trav√©s de las redes sociales, al igual que lo hizo Szwed. Aprovecho mis experiencias, historias e im√°genes en patrocinios, y he tenido mi parte de percances y verg√ľenzas. En 2012, por ejemplo, fracas√© en un intento de convertirme en la primera persona en ir en bicicleta al Polo Sur. Mi bicicleta completamente cargada estaba frecuentemente empantanada en suaves zonas de nieve, y me ca√≠a cada cien pies m√°s o menos. Hubiera sido m√°s f√°cil simplemente empujar la maldita cosa. Recuerdo estar en el hielo, sintiendo que estaba decepcionando a amigos, familiares y mis patrocinadores despu√©s de solo una semana de esfuerzo. De vuelta en los Estados Unidos, r√°pidamente escrib√≠ un comunicado de prensa que dec√≠a que hab√≠a “establecido un nuevo r√©cord para la distancia m√°s larga jam√°s recorrida en la Ant√°rtida”, el mayor giro que pude reunir sin perder los hechos.

Cuando Fuera de me contact√≥ para pedirme mi opini√≥n sobre Szwed, estaba ense√Īando un curso de viaje polar en el lago Winnipeg en Canad√°. Nunca hab√≠a o√≠do hablar de √©l o de su situaci√≥n. Pero no me sorprendi√≥. El viaje polar ha sido durante mucho tiempo el hogar de una variedad de enga√Īos y mentiras descaradas. De todos modos, aprovech√© la oportunidad para ayudar a arrojar luz sobre lo que creo que es un c√°ncer en crecimiento en el mundo de la aventura: la l√≠nea gris entre la verdad y la ficci√≥n. Las redes sociales y la tecnolog√≠a han hecho posible que cualquiera pueda marcarse a s√≠ mismo como profesionales y expertos con poca o ninguna investigaci√≥n de antecedentes. Por supuesto, todos queremos ser nuestro mejor yo en l√≠nea, pero la estrategia de “fingir hasta que lo hagas” se ha convertido en una forma de arte entre los posibles aventureros.

Durante cientos de a√Īos, todo lo que hemos tenido los exploradores es nuestra palabra. Pero en el siglo XXI, tal vez sea hora de respaldar la integridad con alguna prueba.

En cuanto a Martin Szwed, se est√° preparando para escalar el Everest a finales de este a√Īo. Ser√≠a el pico final en su proyecto de las Siete Cumbres. √Čl est√° buscando patrocinadores.