Las embarcaciones personales han evolucionado

Los lectores de este blog saben que nuestro personal es más experto en paletas de kayak que en palancas de aceleración. Pero un evento este invierno en Florida me dio la oportunidad de demostrar una nueva embarcación de Sea-Doo.

Más allá de un poco de diversión en aguas turquesas, la demostración cambió mi perspectiva sobre la actividad en un sentido más amplio. En resumen, las embarcaciones personales han evolucionado enormemente desde que era más joven.

Una nueva generación de modelos puede ser silenciosa, súper eficiente en consumo de combustible, fácil de mantener y simple de operar para casi cualquier persona.

Prueba de paseo en Miami

Al probar un nuevo modelo Sea-Doo llamado Spark, sentí que estaba montando una bicicleta de montaña en el agua. Agarré el manillar, golpeé las olas como si fueran saltos de tierra, y casi me olvido de los cilindros y el gas de combustión que me impulsa a través de las olas.

Incluso hay un freno en el Spark, una característica rara para una embarcación que probé después de volar a 40 mph donde el agua estaba plana. (¡Funciona!)

Un motor de cuatro tiempos está debajo del capó. Pero es lo suficientemente silencioso como para que el viento en mis oídos a menudo sobrepase el ruido del motor. Casi no olía el escape, incluso cuando estaba inactivo.

Sea-Doo anuncia que el motor 899cc de Spark es el más eficiente que puede comprar. Puede funcionar con menos de 2 galones de combustible por hora de uso.

La eficiencia proviene de un nuevo tipo de motor, así como de un peso total más ligero. Con 400 libras, el Spark puede ser remolcado en un remolque por un automóvil pequeño.

Sea-Doo Spark

Con un precio base de $ 4,999, el modelo es la mitad del gasto de muchas embarcaciones personales. La compañía redujo los costos al construir un tipo de casco hecho de polipropileno que es más fácil de fabricar.

De una a tres personas, según el modelo, pueden viajar en una moto acuática como el Spark. Tiene suficiente potencia para tirar de un esquiador con una cuerda de remolque.

En Florida, después de un tutorial de 5 minutos, cabalgaba solo entre las olas. Habían pasado 15 años desde mi última experiencia capitaneando una pequeña embarcación, pero inmediatamente me sentí en control, apuntando a una ola, presionando el acelerador a toda velocidad. —Stephen Regenold